Uno de los
sistemas de defensa más importantes del cuerpo tiene que ver con los
pulmones y los bronquios. Estos en realidad cuentan con mecanismos naturales para eliminar partículas que llegan a entrar en la respiración. Los bronquios se encargan de
producir el moco, que sirve para expulsar los elementos extraños que están en los pulmones.
Si bien, en el
tabaquismo
la
entrada de partículas
es particularmente mayor y sobrepasa la capacidad de los mecanismos de los bronquios, se produce un incremento del moco, el cual es posteriormente
eliminado con la tos. Es común en los fumadores la expectoración y la tos, hasta llegar a ser una bronquitis crónica. Al reducir el calibre de los bronquios, es esfuerzo que se realiza para movilizar el aire es mayor, por lo que se produce una dificultad respiratoria o
EPOC
(Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica).
En estos casos, los bronquios se van obstruyendo progresivamente y el pulmón forma un
enfisema, por aspirar
humo de tabaco y otras substancias. Por lo general, es una enfermedad tratable y hay medicamentos o terapias que dan resultados favorables, pero en casos avanzados, es una enfermedad irreversible y mortal.
Médico Cirujano: José Antonio Sacre Hazouri
Cédula profesional: 0746727
Institución: Universidad La Salle
Especialidad: Inmunología Clínica y Alergia
Cédula profesional: 0031620
Institución: Sector Salud
Engage ---
Reciba promociones, ofertas y noticias,
suscríbase a nuestro Newsletter